El Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (COPINH) envió una carta al líder kurdo Abdullah Öcalan, que se encuentra encarcelado desde 1999 en la isla-prisión de Imrali, en Turquía.
En la carta, la organización reafirmó su solidaridad con el pueblo kurdo y destacó los paralelismos entre las luchas en Kurdistán y Honduras.
Desde las “montañas sagradas de Intibucá”, el mensaje para Öcalan se dirige al corazón del pueblo kurdo, escribió el COPINH en nombre de la comunidad indígena lenca. Al referirse al llamado a la paz del fundador del Partido de los Trabajadores de Kurdistán (PKK), el COPINH afirmó que el mensaje de resistencia y esperanza de Öcalan llegó a Centroamérica a pesar de su encarcelamiento y aislamiento.
“El viento de la resistencia sopla desde el este. Nos habla de un pueblo —el pueblo kurdo— que, como nosotros, defiende su cultura, su tierra y su derecho a vivir en libertad y dignidad, a pesar de todos los ataques militares, económicos y políticos”, se remarcó en la carta.
El COPINH, fundado en 1993 y conocido internacionalmente por el liderazgo de la activista ambiental y defensora de los derechos humanos Berta Cáceres, asesinada en 2016, considera la filosofía de Öcalan una importante fuente de inspiración: “Al igual que ustedes, no creemos que la libertad provenga de los gobiernos ni de las corporaciones. Surge de la autoorganización, la comunidad y una profunda conexión con la tierra”.
En la carta se refiere al concepto de confederalismo democrático, que el COPINH interpreta como una forma de administración democrática autodeterminada, descentralizada y de base, en consonancia con las nociones indígenas de justicia y los procesos colectivos de toma de decisiones.
La organización hondureña expresó su rechazo a los Estados autoritarios y a los modelos económicos explotadores. “Nos une nuestro deseo de una vida sin opresión, sin ocupación, sin redes criminales”, destacaron.
“Les enviamos fuerza, salud y esperanza desde la distancia. Que nuestra carta sea una semilla contra la normalización del encarcelamiento. Sus palabras e ideas siguen sembrando esperanza en los corazones y las mentes de quienes creen en un mundo diferente. Acompañamos a su pueblo en la construcción de una paz justa para todos”, señalaron.
El final de la carta manifestó: Cuando un pueblo se levanta, ningún imperio es eterno. Cuando un río canta, ninguna prisión puede detenerlo. Cuando la dignidad crece, cambia el curso de la historia. En reconocimiento a todos aquellos que han pagado el precio por la libertad, los abrazamos con respeto. Por la libertad de tu pueblo y de todos los pueblos que resisten la opresión, la violencia y la explotación. Con determinación, resistencia y memoria colectiva. Desde el corazón del Pueblo Lenca”.
En una publicación relacionada en las redes sociales, COPINH también demandó al Estado turco que ponga fin a los ataques genocidas contra el pueblo kurdo y que libere a Öcalan para que pueda participar plenamente en la búsqueda de una solución justa y duradera para su pueblo y para Medio Oriente.
“Llamamos a nuestras organizaciones hermanas y pueblos en resistencia a alzar la voz y unir fuerzas en estas reivindicaciones”, resumieron.
FUENTE: ANF / Edición: Kurdistán América Latina
